INTERPOL, A SESENTA Y DOS DÍAS DEL JUICIO
Caso Apolozan · fraude FEDER (Bilbao / Alicante / UE)
El 30 de noviembre de 2018, un fax de la Oficina Central Nacional de INTERPOL entró en la Sección Primera de la Audiencia de Bizkaia (DOC-0146, pp. 30-32). La búsqueda internacional estaba activada. Faltaban sesenta y dos días para el juicio, señalado para el 31 de enero de 2019.
Componga el lector la imagen completa, porque cada elemento está documentado en este portal: un hombre con su domicilio certificado por la AEAT ese mismo año (DOC-0226), que declaraba y pagaba impuestos, al que un juez había liberado en horas en 2017 precisamente porque estaba localizable — convertido en ficha de INTERPOL semanas antes de sentarse en un banquillo al que siempre tuvo intención de llegar por su pie.
¿Para qué sirve INTERPOL contra alguien que no se esconde? La respuesta no está en la eficacia policial — no había nada que encontrar que no estuviera ya en los registros —, sino en la escenografía procesal: el acusado que entra en su propio juicio precedido por una búsqueda internacional ya no es un empresario que discute un expediente administrativo. Es "el fugado capturado". El tribunal, los testigos y la opinión pública lo reciben con el papel ya repartido.
La presunción de inocencia no se quiebra solo en las sentencias. A veces se quiebra antes, en la puesta en escena. Y esta puesta en escena tiene fechas, faxes y folios.
Documentación del caso EuroFraud · cada afirmación remite a su documento (A.X / DOC-XXXX). Material con vocación probatoria; toda persona mencionada goza de presunción de inocencia.