LA DEUDA QUE CRECIÓ AL CRUZAR LA FRONTERA — Y EL "DESCONOCIDO" CON DIRECCIÓN EXACTA
Caso Apolozan · fraude FEDER (Bilbao / Alicante / UE)
La ejecución rumana merece ahora su radiografía completa, porque sus propios papeles contienen dos demoliciones.
La primera es aritmética. La liquidación española de origen ascendía a 129.884,09 euros — 119.463,60 de cuota más 10.420,49 de intereses (DOC-0215). La resolución de embargo rumana de 4 de agosto de 2016 ejecuta "Deudas U.E." por 797.888 lei: 178.000 euros (A.41). Por el camino, la deuda engordó unos 48.000 euros — un 37% — cuyo desglose nunca se notificó al deudor. Pueden existir recargos e intereses que expliquen una parte; el cálculo exacto, que es lo que la ley exige exhibir, no se exhibió jamás. Se ejecutó sobre él.
La segunda demolición es geográfica, y es la que cierra para siempre el relato del "ilocalizable". La propia ejecución rumana notificó al deudor en su domicilio fiscal de Constanța — dirección exacta, identificación personal incluida — con la notificación nº 185630, de 25 de abril de 2016 (A.41). El Estado español, a través de su instrumento de cobro, tenía la dirección precisa de Apolozan en Rumanía desde 2016.
Dos años y medio después, la providencia que abrió el camino de la euroorden afirmaba: "desconocido el paradero… pudiéndose encontrar fuera de España" (DOC-0145, p. 89; 23-10-2018). El mismo Estado. El mismo hombre. Localizado al céntimo por la rama que cobraba; desconocido para la rama que perseguía. La no-localización funcionaba exactamente donde hacía falta — y solo allí.
Documentación del caso EuroFraud · cada afirmación remite a su documento (A.X / DOC-XXXX). Material con vocación probatoria; toda persona mencionada goza de presunción de inocencia.