"A MÍ LO QUE ME DIGA ESTE SEÑOR ME DA ABSOLUTAMENTE IGUAL"
Caso Apolozan · fraude FEDER (Bilbao / Alicante / UE)
Minuto 13:37 del primer bloque de la grabación oficial — las 10:22 de la mañana, aproximadamente. El abogado defensor está trasladando al tribunal lo que su cliente le indica sobre un folio del expediente: "Claro. Es que él lo que me dice es que según obra en el folio…". Y desde el estrado llega la respuesta, registrada para siempre en el acta audiovisual del procedimiento:
"A mí lo que me diga este señor me da absolutamente igual. Yo le he entendido perfectamente a usted como letrado."
"Este señor" es el acusado. El hombre cuya libertad se estaba decidiendo en esa sala. La frase no es una reconstrucción de parte ni un recuerdo interesado: está en el soporte oficial, transcrita en este portal, y cualquiera puede escucharla.
Un proceso penal descansa sobre una premisa que no admite excepciones: el tribunal escucha antes de decidir. El derecho a ser oído no es una cortesía — es el artículo 24 de la Constitución y el artículo 6 del Convenio Europeo. Cuando un juzgador verbaliza, en plena práctica de la prueba, que lo que diga el acusado le da "absolutamente igual", la apariencia de imparcialidad — esa que la jurisprudencia europea considera tan esencial como la imparcialidad misma — queda comprometida en el acta.
Y ahora, el dato que convierte la frase en patrón: la grabación de ese bloque se interrumpe 41 segundos después. El soporte no se reanuda hasta 5 minutos y 41 segundos más tarde. Lo que se dijo en ese hueco, inmediatamente después de la frase, no existe para la historia.
Documentación del caso EuroFraud · cada afirmación remite a su documento (A.X / DOC-XXXX). Material con vocación probatoria; toda persona mencionada goza de presunción de inocencia.