LA PROVIDENCIA QUE ENCIENDE LA MAQUINARIA
Caso Apolozan · fraude FEDER (Bilbao / Alicante / UE)
Entre el otoño de 2017 y el otoño de 2018 el procedimiento avanzó hacia el juicio oral. Y cuando la vista ya estaba en el horizonte, la maquinaria de la "no localización" — la misma que un juez había desmontado en horas — volvió a encenderse. Esta vez, con método.
El 23 de octubre de 2018, una providencia de la Sección Primera de la Audiencia de Bizkaia puso en marcha la secuencia (DOC-0145, p. 88). Lo que siguió fue una escalada cronometrada que esta Historia documentará pieza a pieza: en una semana, la acusación pública pediría la euroorden; en cinco semanas, INTERPOL estaría activada; en diez, Apolozan estaría en prisión; en catorce, sentado en el banquillo como el "fugado" que nunca se fugó.
Para valorar esa secuencia hay que recordar qué constaba mientras tanto en los registros públicos: su domicilio figuraba en el sistema de la AEAT — certificado por la propia Agencia ese mismo año 2018 (DOC-0226) —, su vida seguía siendo la de siempre, y en las ciento y pico páginas del despliegue que viene a continuación no constará ni una sola diligencia de averiguación domiciliaria: ni una consulta al padrón, ni al INE, ni a los registros fiscales que cualquier juzgado consulta en minutos.
No se buscaba localizar a un hombre. Se preparaba la escena para un papel que alguien ya le había escrito.
Documentación del caso EuroFraud · cada afirmación remite a su documento (A.X / DOC-XXXX). Material con vocación probatoria; toda persona mencionada goza de presunción de inocencia.