EL PROYECTO QUE CUALQUIERA PODÍA VER
Caso Apolozan · fraude FEDER (Bilbao / Alicante / UE)
De todas las afirmaciones que esta causa llegó a sostener, la más frágil era también la más central: que el proyecto tecnológico apenas existía.
Existía, y era público. Las capturas incorporadas al expediente documentan el desarrollo de mildeseos.com en línea, con registros fechados hasta el 30 de marzo de 2012 (A.25). No era un código guardado en un cajón: era un portal publicado, con su dominio, su infraestructura y su rastro en los archivos históricos de internet — el tipo de huella que ningún interesado puede fabricar retroactivamente, porque la custodian terceros ajenos al caso.
Sobre esa realidad verificable se apilan las demás: las auditorías que la inspeccionaron, la tasación oficial de 1.778.000 euros (A.5), los pagos liberados. Y enfrente, una tesis procesal que necesitaba que todo aquello no hubiera existido. El lector que quiera ejercer de perito puede hacerlo en dos minutos: los archivos históricos de la web son públicos, y la fecha de cada captura no la puso la defensa.
Esta es la pieza que convierte el caso en algo más incómodo que una disputa mercantil: no se condenó a un hombre por un proyecto inexistente — se declaró inexistente un proyecto documentado, auditado y público. El orden de esa operación es exactamente el que esta historia viene describiendo desde el primer hito.
Documentación del caso EuroFraud · cada afirmación remite a su documento (A.X / DOC-XXXX). Material con vocación probatoria; toda persona mencionada goza de presunción de inocencia.